28 de septiembre de 2012

Creaciones de Karina García Albadiz


Fragmentos

A Lezama Lima


Del oído al caracol y al oído del caracol de nuevo como el salto de lo fácil a lo difícil, en ese instante mismo en que sea capaz de abolir lo público y lo privado porque decimos íntimo a todo lo que se nos es­capa: Máscara y Río. La intimidad en lo colectivo. Encontrar la muer­te en ese sueño que uno solo ve, abriendo el grifo del pasado para atisbar el salto de conciencia en ese pequeño guiño del áspero final. En esta noche helada: dos llamadas seguidas, mientras un pequeño chanchito de tierra cruza el espacio, silencioso, tranquilo y se pierde… se devuelve ahora infinito, atolondrado, deshace el camino. Lo miro preguntándole de dónde viene tan solo. Mientras tanto configuro la película: esas visiones degradadas entre el vendido y el cobarde, ese tono apocalíptico de depresión convaleciente y la gente se viste para vivir, se viste para morir y se desnuda solamente en lo esperable. Un cuerpo de aromo —recuerda lo que dicen de esta especie— en un solo segundo, una epidemia y para mí su color-olor, revelación hondura para la quebrada. A partir de este instante, todo se concentra y deviene encadenamiento de todas las desapariciones: mi bisabuelo desaparece en una matanza, mi abuelo pierde su camión de fletes, mi papá pierde su taller de bicicletas. El país como ladrón de bicicletas. El cuerpo, “un bosque ideal que lo real complica”, muchos en el desierto, muchos en el mar. (Un cuerpo sujeto-objeto pierde siempre a otros, todos lleva­mos un cuerpo muerto que nos da ventaja).


La Nuez


Arado, andamio, en esta perra construcción que siempre nos espera y aunque logramos abrirnos paso y volar... siempre cemento y tránsito. Red en esta trama humilde ante un objeto humanizado que renace y en este arte de empezar primero, para encontrarnos con el latido de la ausen­cia, la muerte y su vitalidad difusa, mientras las coronas congelan el calor vivo del cuerpo nos asalta la pulsión del recuerdo. Puedo mirar a ese muerto y entender, por fin, qué le falta: la vida, esa vida que le sobra a la muerte. Entonces, enhebro todas las palabras bonitas que he pedido y saboreando la inextinguible antropofágica vitalidad como una penumbra lenta que no duele. Justo ahora que el genio del bos­que llena la ciudad de cenizas, arrebatándonos los mejores momentos del año y no todos los días alcanzan la belleza. Justo ahora, tengo una imagen fuerte: el mundo gusta de la armonía, por eso muchos se sienten inclinados a la con­fianza. Sin embargo –desafiante– el mundo parece decirme: ¡descíframe o te devoro!

6 de septiembre de 2012

Nuevo libro de cuentos de Nadine Alemán


Acaba de editarse en Argentina, bajo el sello Malaspina ediciones, el nuevo libro de cuentos de la talentosa escritora argentina Nadine Alemán. Apenas tenga el libro en mis manos, comenzaré a redactar algunas ideas, ya que su libro anterior "17 cuentos simples" fue el comienzo de nuestra amistad y, por mi parte, de una gran admiración hacia su forma novedosa de narrar.

10 de agosto de 2012

Otro poema de "Alalia"



Orejas


Lo que sé
no es por tu mirada.
Es la vida arrastrándose
a mis pies.
Y la siento venir
detrás de las puertas.

26 de abril de 2012

Celebrando el "Día del Libro" en Boston College Alto Macul

Invitado por la profesora de castellano Irania Droguett, asistí hoy a una velada literaria inolvidable en el Boston College Alto Macul, con el objetivo de celebrar la Semana del Libro junto a profesores y alumnos. En la oportunidad, compartí con lúcidos estudiantes de educación básica y media una de las experiencias mágicas que la vida me ha dado: haber conocido a Alcira Soust Scaffo, poeta y maestra uruguaya que el gran escritor Roberto Bolaño inmortalizó en dos de sus obras: Los detectives salvajes y Amuleto. 

Tras la narración de los detalles de ese encuentro con la poeta, en la ciudad de Durazno en 1992, reuní mis primeros poemas en el libro Alalia. A ella le dediqué este primer poemario, y hoy, al cumplirse veinte años de dicho encuentro, rememoré su personalidad, sus palabras y la fuerza que confirmó en mí la poesía a través de imágenes, fragmentos y lectura de poemas de Manía de hojas, acompañado por la música en guitarra de Emilio, bibliotecario y escritor.

Fue un momento de alegría que confirmó cuán necesario es entender lo que Ivonne Bordelois afirma en su obra La palabra amenazada: "Las lenguas no solo se "emplean", no solo son valores de comunicación, expresión personal o uso colectivo: contienen la experiencia de los pueblos y nos la transmiten, pero en la medida en que estemos dispuestos a reconcoer su capacidad de poder hablarnos.".


Nicanor Parra, Premio Cervantes


La noticia del Premio Cervantes 2011 para el poeta Nicanor Parra enorgullece nuevamente la poesía chilena. Qué mejor homenaje que recordar uno de sus poemas memorables: "El hombre imaginario".

EL HOMBRE IMAGINARIO

El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario

De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios

Todas las tardes tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios

Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario
Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario 

23 de noviembre de 2011

MAREA ALTA: Un poema de ALALIA

La noche es un astro entre nosotros.

Cabalga solitaria en la laguna.

Se ahogan las estrellas en la luna.

Cabalga la noche como un potro.



La hierba nos ata y no sabemos otro

sino el canto que se clava en la duna.

Se repite el silencio en la laguna;

la noche es un astro entre nosotros.



En el mundo la tierra nos encuentra

simulando dos cuerpos que se duermen,

balanceados como frutas siniestras.



Padecemos la luz mientras se adentra

el sentimiento con su capa inerme.

Vamos creyendo que la noche es nuestra.


De Alalia (1994). 

13 de octubre de 2011

Editan "Chile mira a sus poetas", una valiosa panorámica de la polifónica poesía chilena contemporánea


El Salón Irarrázaval de la Casa Central de la Pontificia Universidad Católica de Chile fue el lugar escogido para presentar el valioso y extenso volumen de poesía chilena "Chile mira a sus poetas: estudios y creaciones" (Editorial Pfeiffer, 2011), de las académicas Paula Miranda y Carmen Luz Fuentes. En el evento participaron los poetas Raúl Zurita, Teresa Calderón, Elicura Chihuailaf, Rafael Rubio,  Manuel Silva Acevedo y Paula Ilabaca, quienes homenajearon nuestra poesía, leyendo poemas de Ercilla (La Araucana), Neruda, Huidobro, Mistral y Carlos Pezoa Véliz. Destacó también la participación de trovadores, que rindieron homenaje al gran Santos Rubio (a quién escuché en más de una oportunidad en La Puntilla de Pirque), y el cantautor de gran talento, Chinoy.

La obra editada compendia una selecciónd e más de ciento veinte poetas, entre los que se encuentra Cristián Basso con el poema "Abriendo el higo", de Alalia. Cabe señalar que al encuentro asistieron destacados poetas nacionales que representan el carácter "pollifónico" de la gran poesía chilena.

12 de octubre de 2011

Verdadera poesía: Premio Nobel de Literatura 2011 al poeta Tomas Trastömer



Tomas Trastömer ha puesto a la poesía en el sitial que merece. Así lo anuncia un correo electrónico que circula por internet. Y es cierto. Entre tanto poema alejado de la visión más lírica y de alto vuelo creativo, la emoción y el regreso al mundo interior de su poesía nos conmueve. Un Premio Nobel para un grandísimo poeta.


LOS RECUERDOS ME MIRAN
Una mañana de junio es muy temprano
Para despertar, pero tarde para dormir de nuevo.
Debo ir a la hierba que está llena
De recuerdos, que me siguen con la mirada.
No se ven, se mezclan completamente
Con el fondo, camaleones perfectos.
Tan cerca que los escucho respirar
A pesar que el canto de los pájaros es estridente.



PUNTES DE FUEGO
Durante los meses tristes, centelleó mi vida sólo cuando hice el amor contigo.
Como la luciérnaga se enciende y se apaga, se enciende y se apaga- a medias puede uno seguir su camino
en la noche oscura del olivar.
Durante los meses tristes, estaba el alma desesperada y sin vida
pero el cuerpo caminó directo hacia ti.
El cielo de la noche rugió.
Sigilosamente ordeñábamos cosmos y sobrevivimos.



Poemas disponibles en: www.letralia.com 



26 de julio de 2011

Recordando al poeta Osvaldo Ulloa




La poesía va y viene, pero siempre está presente para el poeta y para quienes se asoman o se topan con ella; vuelve al ciclo de la aparición para deslumbrarnos o inquietarnos en el misterio de vivir y enfrentar cada día. Los poemas nos acompañan para darle a la razón una razón de ser sensible, a veces los olvidamos, porque nos centramos en el girar eterno de lo cotidiano, y se nos aparecen de pronto para despertarnos.

Cada poema es un regreso a la infancia, a la sorpresa de existir y a la vastedad de las certezas que se esconden en lo impactante que muchas veces debemos enfrentar. Recuerdo hoy a mis maestros en la poesía, con quienes trabajé en poesía como tallerista: María Bargetto y Samir Nazal: personas de gran valía humana y poética, de conocimiento generoso y sabiduría cercana. Pero hoy recordaré al poeta y maestro Osvaldo Ulloa (1954-2008), quien trabajó como discípulo del poeta Ernesto Cardenal en Nicaragua, dirigió talleres de poesía y es autor de los poemarios Poemas a Nati, Qué dirá la gente, Abrir los brazos para abrazar o volar, Poemas de Amor (a Lita Hurtado) y Manual para leer y escribir poesía.

En 1991, el poeta y profesor Osvaldo Ulloa dirigía el Taller de Poesía de la Corporación Cultural de Ñuñoa. Tenía yo quince años y decidí sumarme a sus clases de uno de sus talleres de poesía. Eran clases rigurosas, estimulantes y creativas, siempre acompañadas de uno de sus textos más conocidos Guía para talleres populares de poesía. Fue con el maestro Ulloa con quien aprendí en profundidad el legado de las vanguardias y el modo en que confirma el poeta su búsqueda de la belleza y de la verdad, puesto que si existía alguien que conocía el dolor, la alegría, la generosidad y el amor era él mismo. No tuve la ocasión de reencontrarme más adelante con el poeta y maestro de poetas, pero siempre le agradecí su generosidad artística e intelectual. Admiro su obra poética por esa fuerza expresiva por la coherencia del hombre que siguió una verdad y no una pose; sobre todo por su mirada crítica, juiciosa, orientadora que amó la libertad. Hoy lo recuerdo a tres años de su muerte. Aquí inscribo mi humilde homenaje.

Extracto de una entrevista al poeta Osvaldo Ulloa

Tú dices que la gente se vea a si misma; pero es una realidad que los libros de poesía casi no se venden y la gente a penas lee en Chile. Cuéntame tu opinión a cerca de esto

Justamente los libros no se venden porque no cumplen esos dos requisitos. Por una parte no reflejan la realidad objetiva y subjetiva de los lectores. Por ejemplo toda la capital está alterada y estresada con el Transantiago pero hasta el día de hoy yo no he visto ningún poema sobre el tema y no puede ser un tema menor si afecta a millones de personas. Así pasa con todo. Y en cuanto a la utilización de las palabras y devolverles su verdadero significado, pareciera que mientras más crípticos son los poetas son mejores. Pero eso yo creo que se debe a la mala formación intelectual porque se puede ser muy claro y escribir buena poesía.

Estoy de acuerdo con que el poema mejor es el que llega más claro al lector, así como toda obra de arte necesita un destinatario, pero ¿crees tú que en Chile exista una cultura y un público dispuesto a leer y disfrutar con la poesía?

Ese es otro tema. Y es algo que tiene que ver con la cultura del país. Chile fue un país culto donde venían de otras naciones a estudiar a nuestras universidades, pero eso es ya pasado. Las cifras dadas por los organismos competentes dan datos alarmantes. Por ejemplo que los analfabetos funcionales son un alto porcentaje de la población. Es decir, la gente sabe juntar las letras y las palabras pero no entiende las ideas que hay y los sentimientos que expresa un texto determinado. También se ha comprobado que hay un gran porcentaje de profesionales y estudiantes universitarios que no comprenden un texto de mediana complejidad. Esto es muy grave porque tiene que ver con la capacidad de pensar y sentir, las cuales están disminuidas en Chile y eso nos lleva a sentimientos primitivos y a formas elementales de pensamiento. En clases me sorprenden mis alumnos universitarios cuando me preguntan por el significado de palabras casi corrientes. No hay vocabulario y no se sabe leer. Leer se enseña y se madura en el arte de leer. Borges decía humildemente que no sabía que si era un buen escritor, lo que sí sabía es que era un buen lector. Un buen lector no surge solo ni se improvisa regalando un maletín de libros como pretende hacerlo el Ministerio de Cultura. Habría que comenzar enseñando a leer poesía que no es lo mismo que leer el diario.

(Entrevista de Sandra Maldonado: “Osvaldo Ulloa: La poesía devuelve el sentido a la palabra” . Disponible en: http://www.poesias.cl/reportaje_o_ulloa.htm)

Tres poemas suyos

1
No olvides el número de la clave de tu alegría


podrías quedar encerrado enterrado en ti mismo


podrías pasar la vida sin vida y sin darte cuenta


no olvides el número de la clave de tu alegría


esa cifra que escribieron las estrellas cuando fuiste niño


porque aunque no lo creas el número de la clave de tu alegría


no es el número de tu cuenta bancaria ni el número de tu casa


tampoco es el número de teléfono de tu amante


podrás olvidar las incontables veces que te has engañado


podrás olvidar las numerosas veces que te has propuesto cambiar


pero jamás debes olvidar el número de la clave de tu alegría


porque podrías quedar encerrado enterrado en ti mismo


Tienes que recordar tu infancia y esa noche estrellada


cuando la vida te dio la clave de tu risa.

2

EL BAILE



Cuando en la noche bailamos desnudos


desnudos hasta de nosotros mismos


vivimos en la música como en una dimensión


donde el espacio y el tiempo no existen:somos como dos


un fuego que no tiene principio ni fin.


3

No tenía qué comer


pero te tenía a ti, poesía


no tenía donde dormir


pero te tenía a ti, poesía


no tenía qué ponerme


te tenía a ti, poesía


cuando me empezó a ir bien


tuve una blanda cama


cuando fueron varias mis camisas


cuando ella empezó a amarme de


tú creyendo que era feliz


te fuiste lejos


dejándome ciego sordo mudo.








Textos e imagen disponibles en:




1 de julio de 2011

"Tiempo de vivir": Antología de poesía religiosa chilena

Este año se presentó en el Colegio San Agustín la edición de la antología de poesía chilena religiosa en conmemoración del Bicentenario de Chile "Tiempo de vivir", preparada por el destacado poeta y académico Juan Antonio Massone. Entre los textos seleccionados, se encuentra el poema "Unitivo", que pertenece a "El amor insecto" de Cristián Basso.




UNITIVO

Baja de pronto el ojo de Dios
en llanterío;
su dedo señala las nubes caídas
a lagos
a mareas
a solitarios transeúntes.

Sangra en todos los maderos.

25 de abril de 2011

Homenaje a Gonzalo Rojas tras su muerte

La literatura chilena despide hoy a uno de los grandes poetas del siglo XX: Gonzalo Rojas. Sin duda, su poesía seguirá conmoviéndonos e impresionándonos por su fuerza y su estética siempre musical, sonora, trascendente. Tuve la fortuna de escucharlo y compartir con él en 1992 en la Fundación Neruda. Desde este espacio, le rindo un sentido homenaje a él, a su obra poética y a lo que significa para un país vivir el duelo de uno de sus grandes hijos.


Uno escribe en el viento

Que por qué, que hasta cuándo, que si voy a dormir noventa meses,
que moriré sin obra, que el mar se habrá perdido.
Pero yo soy el mar, y no me llamo arruga
ni volumen de nada.

Crezco y crezco en el árbol que va a volar. No hay libro
para escribir el sol. ¿Y la sangre? Trabajo
será que me encuadernen el animal. Poeta
de un tiro: justiciero.

Me acuerdo, tú te acuerdas, todos nos acordamos
de la galaxia ciega desde donde vinimos
con esta luz tan pobre a ver el mundo.
Vinimos, y eso es todo.

Tanto para eso, madre, pero entramos llorando,
pero entramos llorando al laberinto
como si nos cortaran el origen. Después
el carácter, la guerra.

El ojo no podría ver el sol
si él mismo no lo fuera. Cosmonautas, avisen
si es verdad esa estrella, o es también escritura
de la farsa.

Uno escribe en el viento: ¿para qué las palabras?
Árbol, árbol oscuro. El mar arroja lejos
los pescados muertos. Que lean a los otros.
A mí con mis raíces.

Con mi pueblo de pobres. Me imagino a mi padre
colgado de mis pies y a mi abuelo colgado
de los pies de mi padre. Porque el minero es uno,
y además venceremos.

Venceremos. El mundo se hace con sangre. Iremos
con las tablas al hombro. Y el fusil. Una casa
para América hermosa. Una casa, una casa.
Todos somos obreros.

América es la casa: ¿dónde la nebulosa?
Me doy vueltas y vueltas en mi viejo individuo
para nacer. Ni estrella ni madre que me alumbre
lúgubremente solo.

Mortal, mortuorio río. Pasa y pasa el color,
sangra y sangra mi pueblo, corre y corre el sentido.
Pero el dinero pudre con su peste las aguas.
Cambiar, cambiar el mundo.

O dormir en el átomo que hará saltar el aire en cien mil víboras
cráter de las ciudades bellamente viciosas.
Cementerio volante: ¿dónde la realidad?
Hubo una vez un niño.

1960

De Contra la muerte, 1964.

Poema disponible en www.uchile.cl
Imagen disponible en www.islakokotero.blogsome.com


«Seres», un poema de «Alalia»

SERES     Se besan en el tiempo, en la distancia más íntima se abrazan. Las horas son el cosmos, siempre la misma hora de los seres, siempre...