15 de septiembre de 2025

Un poema que siempre regresa: «Abriendo el higo»


Abriendo el higo


                                                               A Matilde Vidal


Abrí la carne del higo:

una espesa noche

me sucumbió de sabores;

una sensación de culpa

me acusó desde adentro.

Abrí la carne del higo

y una lágrima dulce

me invitó a la mesa;

las ondas de su centro

arrancaron mis raíces.

Abrí la carne del higo

y la gente minúscula

gritó desde el fondo;

los niños aseguraron

las mieles interiores.

Abrí la carne del higo

y al abrirla

no fui el mismo.


De «Ser a la vez el pez y la pecera» (Editorial Cuarto Propio, Santiago, 2024, 255p.)

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