13 de agosto de 2009

Dos poemas de Pepa Mas Gisbert: la urgencia de enfrentar al poema



La poesía es siempre una búsqueda y un refugio de tibieza. Suele ofrecernos un espacio de alivio tras la escritura del poema, suele abrirnos la puerta cuando es muy de noche y hablarnos sin la necesidad de verbalizar. Es así como recibo dos poemas de mi amiga Pepa Mas Gisbert, valenciana de nacimiento y amante de la poesía. Su voz que habita la armonía sabe recoger poemas de los más variados poetas en su bello y conocido Blog de Alma, pero rara vez accede a compartir alguno de sus versos. Esta vez me ha compartido, a petición insistente mía, dos de sus textos inéditos. Se lo agradezco y ojalá los veamos algún día en forma de libro. Cada uno de ellos se explica por sí mismo, pero hablar sobre ellos se hace necesario. Lo primero que recibo eal leerlos es la impronta de la sinceridad y del ritmo cadencioso de la atmósfera que crea cada uno. "pereza versus vanidad" es un llamado al poema ausente, la urgencia de la escritura cuando se quiere descifrar y cosificar lo que el espíritu entiende sin palabras, amenazada por la desidia que siempre es somnolienta. Deviene luego una serie de ruegos y mandatos para que huya y quede el espacio y la temperatura propicios para la palabra surja y se fije en lo escrito. Hay una necesidad alarmante de decir, una urgencia que es cada vez más apremiante. Reconoce la deuda con la poesía. Ella se le ha dado en la suavidad de la entrega, pero todavía la pereza persiste y "asciende por mi nuca".



Poemas de Pepa Mas Gisbert (Valencia, España)


pereza versus vanidad

La tibia pereza asciende por mi nuca y se enrosca como una gargantilla en el cuello de mis ganas, apretando con tanta fuerza que no sale la voz de mis versos. Denostada vanidad, te imploro para que acudas a mi reclamo. Necesito de ti para emprender el camino del ausente poema, para que recojas las palabras que bailotean desnudas en el alfeizar de mi ventana y que la desidia me impide cazar. Enfréntate a mi pereza, sedúcela, fóllala, noquéala, mantenla apartada el tiempo necesario para que pueda escribir algo digno de ser leído y pagar el tributo que te debo.


En cuanto al segundo poema, el sujeto poético recurre al detalle y la sutileza conque una libélula es capaz de posarse en la hierba. Así desea, con esa música y esa imagen que recuerda la brillante brevedad de la poesía japonesa, posarse en la sonrisa del otro-cómplice en que quiere contener hasta el aliento. Un poema menos directo en su lenguaje que el anterior. Su forma muestra cómo pasa de una estructura a otra y prueba con ello el camino que emprende su escritura que, sin duda, empieza a salir de esa pereza que la inmoviliza. Me gustaría seguir leyendo más poemas de Pepa. Quizá el tiempo nos encuentre como "lectores fuera de la pereza" y nos hermane con la emoción, tan perdida en muchos poetas de nuestro tiempo.

porfía en vano la libélula

La libélula
intenta en vano posarse
sobre una brizna de hierba


Matsuo Bashô

la observo
testaruda intenta en vano posarse
sobre una brizna de hierba
que se mueve al compás
del aire que respiras
sin embargo yo podría
posarme en el filo de tu sonrisa
y hacer equilibrios en tu omóplato
si quemara las naves de mi miedo
y contuviera el aliento
aquél que mueve la hierba
para que la libélula no se pose

9 comentarios:

mi nombre es Alma dijo...

La verdad es que una no sabe que decir en estas circunstancias y menos cuando me da un poco de verguenza propia recibir halagos y tan generosos como los tuyos. Por eso lo resumiré en una palabra tan usada que a veces pierde su hermoso significado: GRACIAS.

Un abrazo de Pepa Mas

P.D. me atrevo a corregirte en algo (sonrío), no soy reacia del todo a compartir mis poemas, aunque es verdad que no los comparto todos, estos dos por ejemplo los tengo publicados en mi blog donde poquito a poquito he ido publicando otros, aunque es verdad que no hace mucho que he decidido publicarlos con mi verdadero nombre por esa especie de timidez literaria que me embarga.

Raúl dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Raúl dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Raúl dijo...

Una gran poetisa; con la misma profundidad en sus versos, que la que tiene la doméstica sencillez de esos mares que no nos dan miedo

Amaia dijo...

Alma es una poetisa excelente a la que hace un tiempo leo,la primera de sus poesías aquí expuestas la escuché de su propia voz,maravillosa voz,bueno creo que el hecho de publicar ya es un hecho de compartir pero respeto que pienses otra cosa,en todo caso alma tiene alma de poeta,ella es poesía.
Saludos desde la vieja Europa!

Lala dijo...

Cada vez que alguno de mis amigos blogueros ocupa el espacio que merece en otro blog amigo de la palabra hermosa, yo siento orgullo y alegría.
Por eso estoy feliz de ver los maravillosos poemas de Alma volando y surcando el aire que llega a los oídos tuyos.
A mi me maravillan todas sus palabras, las escritas y las que escucho de su propia voz. Creo que Alma es poetisa y lo será siempre, independientemente de que su nombre
se vea en el escaparate de una librería. Sin duda, ahí también merece estar, pero primero yo me la quedo en mis ojos de fiel y agradecida lectora.
Alma seduce con todas, todas sus palabras! :D


Un besito


Lala

Luis dijo...

Coincido es que es una gran poetisa y pensadora, pero la experiencia es incompleta si es que no se escuchan los poemas en su propia voz.

Juanjo dijo...

Una pequeña muestra de lo mucho que nos ha dado en su blog, donde además sus lectores tenemos el privilegio de escuchar esos poemas con la magia de su voz.

- YOGUR - dijo...

Alma siempre ha demostrado tener talento, pero por encima de todo: corazón. De ahí sólo puede salir belleza.