17 de julio de 2009

Blanca Varela, leer y recordar a una gran poeta de América








Me enteré tardíamente que Blanca Varela (Lima, 1926) había muerto en su ciudad natal el pasado 12 de marzo de este año. Otra muerte que se suma a la de Mario Benedetti. Una pérdida sin fin para quienes admiramos su obra. Sus poemas, recopilados en volúmenes como Canto Villano y El libro de barro y otros poemas contienen una poesía de alto nivel, en que la síntesis y el devenir humano consiguen darse en una obra de estética parasurrealista. Su primer poemario, Este puerto existe, fue prologado voluntariamente por Octavio Paz y dio inicio a una "carrera literaria" que no se esforzó por buscar reconocimientos, aunque los alcanzó. Entre ellos, el Premio Octavio Paz (México, 2001), el Premio Internacional Ciudad de Granada Federico García Lorca (Granada, 2006) y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Pero más allá de los premios (merecidos todos, desde luego) lo más fascinante es leerla. Ella misma afirmó una entrevista que a veces es mejor leer que conocer personalmente a los poetas, aunque ella conociera a figuras del arte, la poesía y la filosofía como Michaux, Sartre o. Su obra, más bien breve, contempla la publicación de las obras Ese puerto existe, Luz de día, Canto Villano, Ejercicios Materiales, Concierto animal, Falso teclado, además de antologías como la editada por Visor en 1999: Como Dios en la nada. Comparto con ustedes un poema para mí maravillosamente escrito. Una belleza.



PUERTO SUPE

a J.B.
Está mi infancia en esta costa,
bajo el cielo tan alto,
cielo como ninguno, cielo,
sombra veloz, nubes de espanto,
oscuro torbellino de alas,
azules casas en el horizonte.

Junto a la gran morada sin ventanas,
junto a las vacas ciegas,
junto al turbio licor y al pájaro carnívoro.

¡Oh, mar de todos los días,
mar montaña,boca lluviosa de la costa fría!
Allí destruyo con brillantes piedras la casa de mis padres,
allí destruyo la jaula de las aves pequeñas,
destapo las botellas y un humo negro
escapa y tiñe tiernamente el aire y sus jardines.

Están mis horas junto al río seco,
entre el polvo y sus hojas palpitantes,
en los ojos ardientes de esta tierra
adonde lanza el mar su blanco dardo.
Una sola estación,un mismo tiempo de chorreantes dedos
y aliento de pescado.
Toda una larga noche entre la arena.

Amo la costa,
ese espejo muerto en donde el aire gira como loco,
esa ola de fuego que arrasa corredores,
círculos de sombra y cristales perfectos.
Aquí en la costa escalo un negro pozo,
voy de la noche hacia la noche honda,
voy hacia el viento que recorre
ciego pupilas luminosas y vacías,
o habito el interior de un fruto muerto,
esa asfixiante seda, ese pesado espacio
poblado de agua y pálidas corolas.

En esta costa soy el que despierta
entre el follaje de alas pardas,
el que ocupa esa rama vacía,
el que no quiere ver la noche.

Aquí en la costa tengo raíces,
manos imperfectas,
un lecho ardiente
en donde lloro a solas.

De "Canto Villano" (Fondo de Cultura Económica, México, 1996)

NOTA: La imagen está disponible en
http://s3.amazonaws.com/elespectador/files/images/feb2009/d8053f01313bb698c8961deb8d604b34.jpg y el poema en el libro citado,a demás de la página http://www.poemasde.net/puerto-supe-blanca-varela/

2 comentarios:

Zoldick dijo...

Estimadísimo profesor:

Estuve leyendo lo que escribió acerca de Blanca Varela, además del poema, y recordé que me la recomendó a fines de semestre.
Buscaré algo de ella en la Biblioteca Municipal, ya que lo que muestra en el poema me pareció muy intenso y lleno de sentimiento. Una propuesta que realmente la he sentido cercana.

Ha sido un agrado el haber tenido un ramo con usted este semestre, aunque lamentablemente sólo haya sido uno.
Valoro muchísimo su tiempo y su disposición no sólo para enseñarme, sino también para abrirme caminos y enriquecerme a través de exquisitas lecturas, como "Seda".

También agradezco todos los comentarios y observaciones que ha hecho de mi Blog. De más está decirle que sus visitas, comentarios y/o críticas son más que bienvenidas.

Un saludo cordial.

Atte.
Gonzalo Cuadrado

mi nombre es Alma dijo...

No conocía a esta poeta pero eso tendrá pronta solución.

Un abrazo